18/06/2020- 11:32:38

Alfredo Ballester: “Debemos remar en la misma dirección y conseguir que el deporte valenciano sea digno de admirar y practicar”


La interrupción por motivos de estudios durante una temporada y la paralización de las competiciones en este 2020. Éstas han sido las únicas ocasiones en las que este árbitro de waterpolo de la FNCV no ha podido ejercer dentro de las 7 temporadas totales, lo que no le ha impedido seguir vinculado a ésta


 

Empezó como deportista, practicando la natación y el waterpolo, disciplinas deportivas a las que estuvo ligado posteriormente en el ámbito laboral.

Durante los años que entrenó al Waterpolo CN Godella, consiguió el título de Árbitro de Waterpolo de la FNCV. De las siete temporadas que lleva arbitrando, ha estado trabajando, además, como entrenador de natación en el CN Acuático Morvedre durante las tres últimas.

No obstante, este graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte también se ha movido fuera del ámbito de la FNCV, en busca de un trabajo estable en el mundo de la educación. Actualmente se encuentra finalizando el Grado en Magisterio de Primaria.
 

¿Te acuerdas de cómo viviste el día en que se decretó el estado de alarma?

Lo oí en la radio, ya que en ese momento estaba de camino a una inscripción a una bolsa de trabajo presencial en Mallorca. Pasé más de un mes confinado allí hasta que pude volver a mi casa en Burjassot…lo viví de la mejor manera que pude.

Los telediarios y programas de televisión producían muchas noticias seguidas para mantenernos informados pero eso producía en mí una preocupación cada vez más seria: estaba en un sitio que no era mi casa y con mi familia lejos, aunque también hay que decir que en Mallorca me trataron genial y pude estar positivo en todo momento.
 

¿De qué forma estás contribuyendo a mitigar la expansión del COVID-19 durante este tiempo?

Lo primero que me planteé es no infectarme. No por mi sólo, sino porque no se infectaran los demás. Tareas tan simples como llevar la mascarilla, lavarse las manos o respetar las distancias son esenciales para no ayudar a propagar el virus.
 

¿Has ayudado de alguna forma a personas, comercios, etc., que se han visto gravemente afectados?

La verdad es que sí. Incentivar el consumo de productos de los comercios del barrio es vital para que estas personas permanezcan donde están y sigan con su trabajo durante muchos años más. Además, he estado contribuyendo en la formación escolar vía online del alumnado de Primaria del Colegio San Bartolomé de Godella, participando en la realización de tareas de las asignaturas que correspondían.
 

¿Cómo ha afectado el estado de alarma al sector de la Educación?

Es un parón considerable, y la responsabilidades de los maestros y profesores es tanta que tuvimos que modificar la programación anual docente para adentrarnos en un mundo que aún no está preparado para esta profesión.

 

¿En qué te ha afectado personalmente el estado de alarma?

Me ha afectado mucho más de lo que creía. El no efectuar tus tareas cotidianas con normalidad y mantenerte en casa sin poder salir ni un minuto a la calle es estresante y desestabilizador. Soy una persona sociable y necesito en muchos momentos interactuar con gente de mi alrededor. Aunque lo hago de forma online, lo veo demasiado frío.

Echo de menos poder ir a trabajar en aquello que es y ha sido mi vida: las diferentes disciplinas deportivas de la natación.

 

¿Qué partido esperabas que fuera el último de la temporada como árbitro de waterpolo?

Desgraciadamente este año era el año en que me presentaban al curso de árbitro nacional de Waterpolo, donde podía optar a subir de nivel. Me imaginaba ya concluyendo mi temporada arbitral en el Campeonato de España Cadete, que es donde se realizaba el examen práctico del curso.

 

¿Cuál ha sido en realidad?

Mis últimos partidos arbitrados fueron en Nazaret: unos encuentros muy difíciles y, a su misma vez, muy motivadores para mí. Los partidos transcurrieron correctamente y acabé muy satisfecho con nuestra labor arbitral de ese día. Además, coincidía con que me estaba preparando para ir al Campeonato de España Infantil por Comunidades como árbitro asistente y veía que mi nivel iba aumentando con el transcurso de la temporada.


 

¿Podrían ser estos partidos los que mejores recuerdos te traigan de esta temporada?

Nazaret fue especial por la intensidad de los encuentros y por la responsabilidad que tenía de hacerlo bien, aunque es cierto que el momento que hubiera recordado mejor hubiera sido unas semanas después, en el Campeonato de España Infantil de Waterpolo por Comunidades, o bien en la finalización de la temporada autonómica.

 

En estos 7 años que llevas ejerciendo como árbitro de waterpolo, ¿cómo has visto la evolución del arbitraje valenciano en esta disciplina?

En todo este tiempo, gracias a la Federación y al grupo arbitral al que pertenezco, ha aumentado el número de nuevos árbitros y el nivel de arbitraje de todos y todas.

Hay que dar las gracias a las personas que se dedican a esto porque, en la mayoría de las ocasiones, es de manera vocacional: el trabajo de árbitro es insuficiente como para poder vivir de ello.

 

Cuéntanos cómo se viven las competiciones siendo árbitro para quien no conozca muy bien en qué consisten las funciones y rutinas.

La normativa es muy estricta. El/la árbitro/a debe estar media hora antes como mínimo en la instalación para poder controlar que todo el material necesario para disputar un partido esté en buen estado y en su sitio correspondiente.

Una vez realizada esta función, la pareja arbitral controla que nadie haga trampa, poniéndose sustancias grasas en la piel para que no les puedan coger con facilidad, o que tengan las uñas cortas para no hacer daño al oponente.

Se llama a los/las capitanes/as de cada equipo para recordar el Fair Play y recordar algunos aspectos del reglamento. Una vez realizado esto, últimas indicaciones para establecer el criterio arbitral entre ambos e iniciar el partido. Durante el encuentro, la pareja arbitral se coordina de la manera más homogénea y correcta posible. A la conclusión del mismo, se cierra el acta y ambos árbitros/as se dirigen al vestuario para cambiarse.

Los partidos se viven con gran responsabilidad y máxima imparcialidad, pero siempre disfrutando de lo que se está realizando.

 

¿Alguna consideración más que quieras hacer respecto a esta disciplina valenciana?

El deporte es lo que compartimos todas las personas, debemos estar a la altura del mismo. Todos los que formamos parte, en este caso, del Waterpolo debemos remar en la misma dirección y conseguir que el deporte valenciano sea digno de admirar y practicar.

Considero que la sociedad debe dar un paso adelante en el respeto al profesional del arbitraje: aún seguimos teniendo muchas maneras de mejorar nuestro comportamiento. Los deportistas deben disfrutar de lo que es el deporte, no se deben preocupar por comportamientos de algún familiar poco empático.

 

¿Un mensaje que quieras enviar a la gente que nos lee?

Quiero agradecer a todas las personas que están actuando desde el respeto y el comportamiento cabal en este tiempo que nos ha tocado pasar.

 

¡Gracias, Freddy!

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